Computación aplicada a la música III
Abstract
Computación Aplicada a la Música III introduce a los/as alumnos/as en un campo de prácticas donde conviven el uso de herramientas tecnológicas y criterios artísticos, fuertemente ligado a un entorno profesional como el de la producción y mezcla de música. De lo anterior deriva el carácter teórico-práctico que para mí debe primar en la materia. La cursada se concibe entonces, a partir de la relación dialéctica entre teoría y práctica. La teoría fundamenta la praxis, y la praxis a su vez permite reflexionar conceptualmente. Las unidades temáticas ordenan los contenidos a lo largo del cuatrimestre, con una serie de prácticos que permiten diseñar y concretar el Trabajo de Síntesis de cada unidad. Se incentivará la participación de los/as alumnos/as en clase, ya que la utilización de las herramientas como los multipistas necesitan una práctica continua.
Los/as alumnos/as oficiarán a modo de “operadores/as” turnándose a lo largo de las clases garantizando con ello un nivel de training apropiado y participando a través de las correcciones grupales.
Mi intención es que además de dominar los multipistas vistos en las demás materias, como el Reaper, el/la estudiante conozca y maneje el Protools. Dicho programa es el más utilizado en la industria musical, y le sumaría al alumno una herramienta laboral concreta. Como rutina y a modo de “entrenamiento” se realizarán ejercicios de reconocimiento auditivo de frecuencias con “ruido rosa” y música. Esto porque considero sumamente importante el refinamiento en este aspecto ya que la materia introduce criterios de mezcla y creación sonora por medio de síntesis que luego serán profundizados en la materia Taller y Equipos IV y en Computación Aplicada a la Música IV. Cabe mencionar que antes de abordar los temas centrales de la materia, dedico las primeras clases a dos aspectos que, debido a mi experiencia, considero de gran importancia. El primero es concientizar a los/as alumnos/as sobre el ámbito donde cotidianamente desarrollan sus trabajos con audio y software dedicado. El ámbito implica aspectos macros y micros. Cuestiones estructurales que van desde la forma de la habitación, aislación, acustización hasta cuestiones de cantidad de ruido de la pc y la calidad de los cables. Esta concientización genera una reflexión en los/as alumnos/as sobre sus ámbitos de trabajo y lleva a que cada persona trate de mejorar, en lo posible, algún aspecto de la larga lista a tener en cuenta. Con esto no trato de enseñar acústica, sino que intento transmitir algo muy simple: “a mejor escucha mejores decisiones” (Katz, Bob, La masterización de audio: el arte y la ciencia, Escuela de cine y video, 2002). Nuestras decisiones sonoras las tomamos respecto a lo que escuchamos. El ámbito es muy importante, así que es necesario ser conscientes de ir mejorando lo que podamos o por lo menos conocer los límites del lugar donde tomamos decisiones sonoras como por ejemplo con los programas de multipistas. El otro aspecto de importancia a remarcar a los/as alumnos/as es que consideren a
sus computadoras como herramientas profesionales. Necesitan ser estables y
eficientes, al igual que sus programas. Esto también intenta hacer reflexionar a los/as alumnos/as sobre el estado y conocimiento de sus propias herramientas. También a que empiecen a considerarse profesionales, con la responsabilidad que conlleva. En resumen, los dos aspectos mencionados remarcan la importancia del ámbito y las herramientas a la hora de trabajar con audio y computadoras dedicadas a la producción musical y/o sonora. En estas clases también hacemos un repaso de conceptos básicos de audio digital visto en Computación Aplicada a la Música Il. Todo esto genera un punto de partida en común para adentrarnos, ahora si, en las temáticas centrales de la materia Computación Aplicada a la Música III.

